La actualidad de los vinos y bodegas Mallorca y Baleares

La galaxia Mallorquina de bodegas, es un lugar lejano, extraño, exuberante, y es un espacio poco conocido, que inexorablemente sigue expandiéndose. Con una historia similar a las galaxias cercanas, de península, pero con una pequeña demora, debido a la lejania, que se ha sabido aprovechar para tomar impulso y acelerar la expansión.

La realidad en la galaxia de los vinos de mallorca, es la realidad, que cualquier espacio o area vínicola, gustaría disfrutar. Se produce de todo y todo se vende, con margenes y éxitos más que aceptable. Gracias a un flujo constante y en masa de consumidores extranjeros, que acuden a la isla con ansias y sed de productos locales. En una presentación de la DO Binissalem, Margarita Amat, comentaba que las estadísticas indican que más del 85% de la producción de vinos de la DO, se vende localmente, y el resto se exporta, con incrementos notables año, tras año, pero con un consumo interno tan intensivo que resta atractivo al hecho de exportar, y ya no mencionaré el dolor de cabeza, papeleo y conocimiento de comercio internacional y procesos logísticos, que hace que se prefiera llevar varias cajas al restaurante de al lado, antes de exportar un palet a Alemania.

Todos sabemos que el consumidor local, sigue manteniendo un gusto por los vinos ajenos a esta región, tal vez los precios más atractivos, la fama y trayectoría de otras DO´s con más arraigo en el mercado nacional, hace que el local de toda la vida, siga pidendo un vino de la Rioja o Ribera del Duero, antes que un vino de la DO Binissalem o de la DO Pla i llevant. Pero eso, poco a poco va cambiando, con los esfuerzos de todos, los eventos de cata, las promociones, las acciones divulgativas de los diferentes estamentos, hacen que el consumidor local vaya descubriendo lo que se produce en su tierra.

Pero entonces, quien se bebe ese 85% de vino que se consume en la isla?? pues quien va a ser….los extranjeros. El verano es caluroso y los cuerpos se deshidratan, hay que ingerir líquidos, que mejor que un buen vino blanco, o un rosado fresquito? pues eso. El visitante, bendición de los cielos, que visita las Baleares, viene sediento de producto local, con interés por aprender, con curiosidad y aprecio por la calidad y cada vez más abierto a productos naturales y ecológicos. Todo eso hace que el bodeguero mallorquín, produzca más vinos suaves y ligeros, blancos con base de prensal, rosados ligeros, para el mercado local, y que prácticamente antes de que acabe verano ya no quede nada. Y el tinto? el tinto es otra historia…..

Si miramos las estadísticas veremos como la comunidad autónoma de Cataluña es la ganadora en número de visitantes extranjeros, con una media de visitantes que fluctúa bastante entre verano e invierno, seguida por Canarias con prácticamente una ocupación media de 500.000 personas todos los meses del año, y después, las Islas Baleares, con una fluctuación brutal entre los meses de inviernos (23.446 visitantes en enero de 2014) y verano (1.380.636 visitantes en agosto de 2014), lo que se traduce en un consumo brutal, en un período de tiempo muy concertado.

El tipo de visitante, alemán con predominio en las estadísticas, seguido por el inglés, está acostumbrado a pagar unos precios por el alcohol, en su país natal, mucho más elevado que en origen, y esta es también una de las razones por la que se puede justificar un precio más alto a la media nacional, a parte no cabe mencionar el precio de las cosas en la isla, especialmente el terreno, a día de hoy.

El atractivo turístico, indústria patria por excelencia, empuja el carro del resto de sectores, y en Baleares crea unas sinergías interesantes con el mundo del vino, que por supuesto, no hay que desperdiciar.

También cabe mencionar, que después de un proceso histórico de desaparición de bodegas y cooperativas en todo el territorio nacional, debido a baja calidad, procesos toscos de producción, precios bajo de la uva, etc. hizo languidecer el sector en general, hasta la introducción de los procesos de frío en la elaboración de vinos, aumentando la calidad, entre otras técnicas, además de la aparición de grandes figuras vinícolas y enológicas, (Armero, Gelabert, Cerdà, Grimalt, etc.)

que hicieron triunfar los vinos de Mallorca, tanto nacionalmente como internacionalmente, y al calor de este éxito, muchos otros siguieron el mismo sendero, que colocó de nuevo los vinos mallorquines, dónde se merecían.

Por estos y otros motivos, se está viviendo un momento dulce, en el que todo se vende y con un margen más justificable que en otras zonas. A pesar de la crisis y la falta de crédito, se siguen abriendo más y más bodegas, pero claro, el perfil del propietario de bodegas también es inusual, pero eso será en otro post…..

 

 

Amante de las buenas bebidas, de riñón rápido e hígado débil. Aprendiz de alquimista de vinos y espirituosos, hedonista a la vez que asceta

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