Château Paquita

Un fruto artesanal, dedicado a una madre. Puede haber algo mejor? sí claro, que además este bueno. Y el Château Paquita de Eloi Cedó, lo consigue.

En colaboración con los genios de 4kg, Eloi ha conseguido elaborar una pequeña tongada de 5.000 botellas de un vino natural (por clasificarlo dentro de algún concepto conocido). Sin más pretensiones, con total honradez y una gran humildad, y con mucho trabajo, imaginación y esfuerzo.

Eloi tiene una amplia experiencia como enólogo en diferentes partes del globo, y una vez recalado en Mallorca, con un bagaje y experimentación previos, vive de su experiencia, sus conocimientos, y de su propio trabajo, por lo que Château Paquita, tiene un enfoque experimental, un vino sin sulfitos añadidos, muy bien conseguido, gracias a su redondez en crianza, que suple la esencia necesaria de un conservante natural. Consiguiendo un vino, suave, redondo, ligeramente afrutado, con una graduación alcohólica interesante, que apenas se intuye.

Personalmente, me gusta describir los vinos que pruebo con metáforas más allá de los adjetivos calificativos sin relumbrón que todo el mundo desgasta por el uso y abuso, como el típico: aromas afrutados, o, ligeramente aromático, etc. Que ya ni siquiera rozan nuestro subconsciente y no nos dejan ningún mensaje interior relacionado con el vino que acabamos de probar. Por eso me gusta asociar los vinos a momentos, sentimientos, acciones, de una manera que sean fácilmente reconocibles por cualquiera, y perduren no sólo las características del vino sino las posibles emociones o sentimientos asociados.

Quién no recuerda el olor o sensación de acurrucarse en una cama con las sabanas recién lavadas? quién no recuerda el correr por un campo después de un día de lluvia? excepto algún reo del establecimiento penitenciario federal de Pensacola, Florida; todos nosotros podemos relacionar estas metáforas aplicadas al vino. Pues Eloi, no me permitió desarrollar una opinión sobre su vino utilizando este método, sinó, con una gran humildad me clasificó su vino como un producto lo más natural posible, con los medios y materias de las que dispone, sin más, sin pretensiones de ir creciendo en número de botellas, sin ánimos de crear un producto industrial, sólo el interés por compartir con nosotros un buen vino. Un buen vino, sencillo, muy agradable y sin pretensiones, natural hasta el punto de cocción necesario, porqué no hay que olvidar, que todos los vinos de forma natural, en menores dosis, tienen un contenido en sulfito, cobre, hierro, etc. Pero ese ya es otra historia….

Amante de las buenas bebidas, de riñón rápido e hígado débil. Aprendiz de alquimista de vinos y espirituosos, hedonista a la vez que asceta

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